


|
BAUBIOLOGIE internacional
Los pasados 26, 27 y 28 de noviembre la ciudad de Lleida, en manos de la Fundación Institut Tecnologic de Lleida y la Universidad de Lleida, tuvo el honor de acoger el I Congreso Internacional de Baubiologie – Biología del Hábitat, donde se dieron cita los grandes expertos en el sector de la biohabitabilidad a nivel europeo. Auspiciado por el IBN, el Instituto Alemán de Baubiologie y Ecología de Neubeuern (IBN), el congreso contó con la participación de más de 180 personas, principalmente técnicos y expertos en el sector a escala nacional.
Andreu Muñoz, Director General del ITL inauguró las jornadas mediante la presentación de diez razones que destacaron la importancia del equilibrio entre el medio ambiente y las acciones humanas en el entorno. Ideas como la tradición, la ética, la calidad o la ecología, que dejaron constancia de la necesidad de conocer y desarrollar la relación del ser humano con el entorno donde habita, difundiendo la Baubiologie como ciencia que permite estudiar los elementos que intervienen en esa relación, y saber cómo y qué podemos hacer para conseguir espacios armónicos y saludables.
Bien es cierto que la bioconstrucción lleva recorrido en este país un importante camino a lo largo de los últimos 20 años, como muy bien presentó Petra Jebens-Zirkel, arquitecta pionera del sector en España y consultora del IBN. Gracias a las intervenciones, entre otros, de Iñaki Urkía, Iñaki Alonso, Gabi Barbeta, Anahí Asenjo, Jordi Badía o la propia Petra Jebens-Zirkel, el sector de la Baubiologie se ha ido haciendo un hueco en la relación entre el ser humano, el medio ambiente y el entorno habitado en este país. Sin embargo, es el IBN el principal referente europeo del sector. Fundado en 1983 por el profesor Anton Schneider, lleva trabajando desde entonces en el enfoque holístico, ecológico y biológico de nuestro hábitat.
Es el IBN quien ha establecido las 25 reglas básicas de Baubiologie, una relación de planteamientos necesarios y requeridos en la planificación de cualquier proyecto. Winfried Schneider, hijo del fundador y arquitecto estrechamente relacionado con el IBN desde sus inicios, expuso de manera sobresaliente estos 25 puntos que recogen desde los requerimientos físicos, biológicos y ecológicos de los materiales de construcción, las necesidades de un adecuado ambiente interior en los espacios habitados, regulado por las necesidades de aislamiento térmico e inercia térmica, humedad relativa interior, calor radiante, la posible presencia de hongos, bacterias, polvo y alérgenos, o la ausencia de campos electromagnéticos. A su vez, las 25 normas regulan las relaciones con el medio ambiente, la energía y el agua; o los requerimientos interiores en el diseño y construcción de espacios interiores armónicos y respetuosos con el entorno y el ser humano; y las características exigidas al medio físico donde se ubica la vivienda, que deben regular la ausencia de perturbaciones, las distancias mínimas a fuentes de emisiones contaminantes, los métodos de construcción y su entorno ajardinado, la compatibilidad del entorno residencial con la naturaleza y la vida familiar, o la ausencia de secuelas sociales negativas. En definitiva, se trata de los 25 “mandamientos” de la Baubiologie.
Esta importante introducción fue secundada por la concreción realizada a cargo del Dr. Thomas Haumann de la Norma Técnica de Medición en Baubiologie. Haumann, doctor en química desde 1996 presentó una excelente ponencia sobre la analítica holística ambiental, centrada en los valores de precaución recogidos en el estándar SBN, una serie de valores indicativos asociados a las zonas de descanso, así como las condiciones adicionales de medición desarrollados desde 1987 por Baubiologie Maes. En una primera parte la explicación se centró en los campos eléctricos y magnéticos alternos y continuos, las ondas electromagnéticas, la radioactividad o las perturbaciones geológicas. En una segunda parte, presentó las principales toxinas domésticas y agentes contaminantes, como el formaldehido, los disolventes COVs, los pesticidas y SCOVs, las partículas y fibras como el polvo fino, las nanopartículas, amianto o fibras minerales, los condicionantes del ambiente interior como temperatura, humedad, CO2, ionización, renovación del aire, olores, etc. Por último se plantearon las directrices oficiales de mohos, hongos de levadura y bacterias.
Todos los valores recogidos, clasificados en “no significativo”, “débilmente significativo”, “fuertemente significativo”, que resultaron de gran interés entre el público asistente, se vieron completados con la presentación realizada por el Ingeniero Rolf Canters, especializado en construcción y energía como consultor del IBN desde 2002. Canters desarrolló una seductiva presentación sobre los diversos tratamientos del moho desde el punto de vista de la práctica en Baubiologie, con experiencias y procedimientos concretos que incluyen la utilización de materiales minerales y retirada de materiales orgánicos, los tratamientos de humedades a través de las juntas o la limpieza de los materiales con tratamientos a poro abierto.
Después el Dr. Hans-Joachim Petersohn, doctor en medicina y naturópata, presentó su excelente trayectoria en medicina ambiental a través de los efectos de los campos electromagnéticos en el organismo humano y el efecto del uso del teléfono móvil, analizando incluso las tesis científicas escépticas a reconocer la influencia de la contaminación electromagnética en las células afectadas y sus riesgos para la salud. A su vez planteó la importancia de las infecciones por hongos en el organismo humano desde el punto de vista médico ambiental, con un ejemplo muy concreto, el del hongo candida albicans. La segunda ponencia a cargo del Dr. Petersohn, centró su presentación en la relación de la bioconstrucción y los profesionales de la salud. Su planteamiento de filosofía salutogenética recoge los principios filosóficos planteamos por Rudolf Steiner a principios del siglo XX aplicados a la medicina, y su consecuente relación con el ser humano. Este planteamiento, como fielmente recogió su ponencia, relaciona la propia anamnesis con la supervisión de obras de bioconstrucción para garantizar la salud de los ocupantes.
El segundo día del congreso, tuvimos la gran oportunidad de escuchar al arquitecto Pieter Van der Ree, quien ocupa desde 2005 la cátedra de arquitectura orgánica en la Escuela Superior Alanus, en Alfter, cerca de Bonn. Van der Ree, como experto en los criterios e influencias de la arquitectura orgánica presentó una primera ponencia sobre el diseño y la salud, y el efecto de la arquitectura en el cuerpo, la mente y el espíritu. Este efecto relaciona los materiales de construcción empleados en el interior de la vivienda, con las sensaciones que en sus moradores provoca. De la misma manera un diseño adecuado tendrá un efecto subjetivo y un efecto sobre la salud de los ocupantes, relacionando el bienestar del alma con el bienestar corporal. En una segunda ponencia Van der Ree se centró en la construcción ecológica y el diseño orgánico, y la búsqueda abierta de un diseño ajustado a las personas que allí habitarán o, a los tiempos que allí se desarrollarán.
Tuvieron lugar dos nuevas intervenciones de Winfried Schneider sobre soluciones constructivas en bioconstrucción, y Rolf Canters sobre instalaciones y bioconstrucción.
En su intervención, Winfried analizó los diversos planteamientos de construcción ligera o pesada, ventajas e inconvenientes, disponibilidad de materiales naturales como la madera y sus derivados, el cáñamo, la celulosa, el lino, la paja, etc. De la misma manera, desmintió la oscura leyenda que el sector convencional vierte sobre la baubiologie en cuanto a su precio. En palabras del magnífico Hundertwasser “El balance de los edificios baratos está falseado, pues hay que contabilizar todos los factores negativos, como el vandalismo, la insatisfacción y la enfermedad”. De la misma manera, se planteó en la ponencia los criterios que recoge una casa pasiva, por un lado, y una casa solar, por el otro, destacando ante todo no sólo la importancia de reducir los consumos de energía en la utilización de la vivienda, sino también durante todo su ciclo de vida como recogen los principios de Baubiologie.
Rolf Canters, por su parte, partió de la naturaleza como principal productor de bioconstrucción para exponer una revisión de los requerimientos técnicos exigidos a los materiales de construcción naturales, destacando su capacidad de aislamiento térmico, acumulación de calor y amortiguación térmica (desfase), así como higroscopicidad o la capacidad de difusión del vapor, junto con la amortización ecológica de los mismos. Igualmente expuso un interesante ejemplo de rehabilitación energética y bioconstructiva con un excelente material, la caña.
Por la tarde se abrió la mesa redonda donde se juntaron tanto los expertos ponentes internacionales, como representantes del sector a nivel nacional como Mariano Bueno, Carlos Requejo, Monika Brümmer, Ismael Caballero o Toni Marín. A partir de las perspectivas de futuro del sector planteadas por Petra Jebens-Zirkel en su ponencia “La bioconstrucción en España: Ejemplos y Perspectivas” se desarrollaron las intervenciones de los expertos. Los aspectos que se recogieron son los siguientes:
- Exigencia de edificios con una eficiencia energética grande, un mínimo de producción de CO2 y teniendo siempre en cuenta la salud de los moradores: estándar passivhaus + bioconstrucción.
- La legislación europea (a partir de 2015 “low emisión buildings” y a partir de 2019 “zero energy buildings”) es un instrumento que nos sirve de apoyo en la exigencia de edificios de bajo impacto frente a las administraciones locales, generalmente de reacción lenta.
- Promover la enseñanza en todos los ámbitos: la escuela, la universidad, las asociaciones para informar sobre los criterios y la práctica de la arquitectura sostenible.
- El proceso es lento, pero actualmente se ve que la arquitectura convencional se comienza a acercar a la bioconstrucción. Empresas constructoras potentes se interesan ya por la bioconstrucción. La arquitectura ecológica es el futuro – por necesidad.
- La “crisis” como oportunidad: nos ayuda en orientarnos, estudiar y formarnos y encontrar un nicho de trabajo diferente.
- Habrá mucho trabajo en obras de rehabilitación en edificios con derroche de energía: una oportunidad para la Bioconstrucción.
- Debate “ciudad compacta o pueblos menos densos dispersos”: apostar por un futuro en conjunto con la naturaleza, en pueblos vivos con cultura, asentamientos “verdes” y autónomos.
- Se anuncia como inminente una “Ley de economía sostenible”. Hay que estar alerta para vigilar que los contenidos de la ley sean auténticos y para ayudar a realizar un cambio real hacia la sostenibilidad.
- Unir las fuerzas de todos los implicados en la bioconstrucción (técnicos, gremios, promotores) en una red común, a escala nacional y a nivel europeo.
Bajo estos importantes criterios, y tras una interesante visita a una vivienda unifamiliar autónoma de bioconstrucción, el I Congreso Internacional de Baubiologie – Biología del Hábitat cerró sus puertas hasta el próximo año, con un éxito rotundo de participación, en un ambiente de amistad, un sentir generalizado de trabajo en red, de crecimiento, de esperanzas y ganas de trabajar porque entendemos que es esta la manera de proyectar, construir y habitar edificios, siendo la naturaleza la referencia, y nosotros, los ocupantes, el ser humano, quien habita y habitará un entorno construido saludable.
Hasta el año que viene, compañeros.
María Figols González, Arquitecta Técnica,
Vicepresidenta del Instituto Español de Baubiologie (IEB) |